Muchos negocios persiguen crecimiento como si fuera el objetivo final, cuando en realidad es solo un multiplicador. Si la base no es rentable, crecer solo agranda el problema.
Antes de invertir en más volumen, vale la pena hacer la pregunta incómoda: ¿este negocio, tal como está estructurado hoy, es rentable en la unidad económica más pequeña?
Crecer un modelo que no es rentable solo acelera la caída.
La estrategia correcta casi siempre empieza por ajustar márgenes, costos y precio antes de empujar más ventas sobre la misma base.


